EL RESPETO

cartel escombros

Mira que somos un país majo. Y que tenemos virtudes. Pero acusamos bastante tendencia a pasarnos algunas normas por ahí debajo y a pensar que a los demás tampoco les pasa nada porque nosotros hagamos algo que les molesta.
La foto que acompaña a este artículo es un buen ejemplo. Un polígono industrial a las afueras de un pueblo cualquiera. Una parcela con un cartel que prohíbe verter escombros y basuras y casi no se ve la tierra de tanto desperdicio que han tirado ahí decenas de personas. Es como lo de las cacas de los perros, la doble fila, colarse en las salidas de las autopistas que están atascadas… o como lo de respetar los sentimientos y las creencias de los demás.
Lo digo porque, en estos días, se ha hecho muy famosa una poetisa catalana, Dolors Miquel, por recitar una versión libre del Padrenuestro, el Madrenuestra, en el que suelta lindezas como “bendito sea tu coño”. Algo como esto que es, simple y llano mal gusto y falta de respeto por las creencias de los demás, desde el primer momento se convirtió en algo político. El portavoz del PP en el ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, abandonó el acto indignado y, a los pocos minutos salió un artista a criticar a Fernández Díaz por escandalizarse ante el Madrenuestra blasfemo, pero no por el hecho de que haya 10.000 niños refugiados perdidos por Europa.¿?
Aquí en España, con esto de los sentimientos religiosos hay una militancia muy marcada. Por lo general, la gente más conservadora, piensa que no pasa nada porque el catolicismo haya bañado durante muchos años la vida social y política de nuestro país. Esa presencia atosigante del clero ha hecho que mucha gente de izquierdas tenga contra la Iglesia Católica una inquina y, en ocasiones, una falta de respeto que no se muestra frente a otros credos. De otro modo no se explica que una mujer que yo creo que es tolerante y respetuosa en la mayor parte de sus manifestaciones, como Ada Colau, pueda sonreír y aplaudir una grosería y una falta de respeto para tantos de los vecinos de la ciudad en la que ella gobierna. Y es porque hablamos de la fe católica. ¿Habría sido tan condescendiente si algún poeta hubiera recitado un poema cagándose en símbolos musulmanes o judaicos? Seguro que no. Probablemente, incluso, habría pronunciado algún discurso moralizante dando lecciones de tolerancia a los demás. Porque es muy curioso; la derecha más tradicional piensa que todos los demás debemos compartir su manera de sentir su fe y por eso a ellos no les parece que la Iglesia Católica haya sido invasiva. La izquierda más transgresora opina que hay que ser tolerantes y respetuosos, excepto con los que no opinan como ellos. A esos, sobre todo si son fachas y católicos, que les den.
Otro buen ejemplo de esto que digo es la entrevista que le hizo mi admirada Elvira Lindo a la portavoz del ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre. La concejala se somete desde hoy al juicio por el asalto a una capilla de la Complutense en la que varias personas increparon a los fieles y al clérigo que allí oficiaba. Le piden pena de cárcel por herir sentimientos religiosos y Maestre cuenta en El País que por primera vez en su vida está experimentando lo que es la tensión. Ella considera que todo lo que le está ocurriendo es consecuencia del hecho de que Ahora Madrid está gobernando y que tiene muchos focos encima. Considera también que, en la querella y en el ruido mediático, influye que ella es mujer y joven y por “defender maneras menos agresivas en el debate político.” Joder. Menudo modo de defender maneras menos agresivas. Es cierto que esto pasó cuando la moza tenía 21 años y que ha pedido disculpas (que han sido aceptadas) al arzobispo de Madrid, Carlos Osoro. Pero también es cierto que todo esto habría sido muy distinto, y no tendría a miles diciendo #YoApoyoARitaMaestre en Twitter si la concejala hubiera hecho eso mismo en una sinagoga o en una mezquita. ¿Creo yo que Rita Maestre debe tener antecedentes penales por esto que hizo? Absolutamente no. Pero también considero que cosas como estas deben servir para que todos hagamos una reflexión y pensemos si no ha llegado ya el momento de que, de verdad, nos respetemos unos a otros. O, por lo menos, si nos vamos a faltar al respeto que lo hagamos con gracia y no de una manera tan grotesca y tan agresiva como las que he comentado.
Deberían aprender Rita y la poetisa del líder del grupo musical “Siniestro Total”, Julián Hernández. Este grupo, que hizo canciones con títulos tan heterodoxos como “Todos los ahorcados mueren empalmados”, “Matar jipis en las Cíes” u “Opera tu fimosis”, no estaba muy de acuerdo con la línea estética del conjunto “Héroes del Silencio”. Nunca he oído crítica más demoledora, con gracia, que la que hizo Julián al grupo de Bumbury cuando le preguntaron. “¿Qué te parece la música de “Heroes del silencio”. El líder de Siniestro respondió: “Serían unos verdaderos héroes si estuviesen en silencio.”