PENSAR EN ESPAÑA

No estoy yo muy seguro de que les vaya a salir la Grandeza y que, de una vez, a estos que nos legislan y nos gobiernan les dé por pensar, de verdad, en España.

Para mí el gran titular de estas elecciones generales no es el requetemegahostiazo de Ciudadanos. Vaya; no quiero ponerme en plan tertuliano clásico y soltar aquello de “yo ya lo dije”, pero creo que lo único obvio ayer era que el partido de Albert Rivera se iba a pegar una leche descomunal. La periodista Cristina Pardo se lo recordaba, con tanta mala baba como gracia, en un tweet doloroso para todos los que aman a la formación naranja.

RIVERA, CON UN CACHORRITO, DIJO QUE OLÍA A LECHE. ANOCHE SE LO RECORDABA LA PERIODISTA DE LA SEXTA

ALBERT RIVERA EN UN VÍDEO DE INSTAGRAM OLIENDO A LUCAS

GATILLAZO DE SÁNCHEZ

Yo pensaba que, quizás, el buen papel de Arrimadas en el debate de la Sexta podía paliar en algo el galletazo, pero ni así. De manera que, para mí, el titular de anoche no era ese, sino el gatillazo de Pedro Sánchez. El tiro por la culata, el pasarse de frenada, el exceso de confianza. No sé. Pero desde luego el presidente del gobierno en funciones no convocó estas elecciones para perder 3 escaños y conseguir un parlamento aún menos gobernable que el anterior.

Es curioso; el único partido al que se le llenó la boca de España es al que le ha ido de cine. Vox ha logrado más que duplicar sus escaños (de 24 a 52) y convertirse en la tercera fuerza política del Congreso. Y lo ha hecho con un discurso que ha llegado a las tripas de numerosos votantes con un mucho de España, un algo de laminar el poder de las autonomías, un poco de antiUE y un bastante de tratar con más dureza a los inmigrantes.

Y a mí no me da especial miedo el auge de Vox, como no me lo dio el surgir de Podemos con aquellos primeros discursos cargados de referencias bolcheviques. Creo que Abascal ha sabido moderar su discurso (como hizo Iglesias en su día) y esa templanza, no sé si impostada, es la que probablemente le ha hecho crecer de este modo. Por eso a mí no me preocupa tanto el discurso oficial, sino la reacción de algunos de los que acuden a sus mítines y celebraciones.

¿A POR QUIÉNES, OÉ?

Ayer cuando cantaban “A por ellos, oé” yo me preguntaba: “Coño y ¿Quiénes son ellos?”. Porque “ellos” podemos ser mucha gente. Desde los de los chiringuitos con los que quieren acabar, hasta los que no opinamos como ellos, pasando por los homosexuales que se casan, las mujeres que quieran abortar o los inmigrantes que tanto les inquietan.

Decía que es curioso que a los que les fue mejor anoche es a los que pusieron la palabra España en medio de sus discursos. Aunque no les ha ido mal tampoco a los que se dedicaron a la No España. ERC ha perdido dos escaños, pero Junts per Cat ha mejorado, la CUP irrumpe, PNV crece, Bildu también, entra el BNG y, entre todos, hemos conseguido un Parlamento con 16 fuerzas políticas del que se ve difícil que salga un gobierno estable.

GRÁFICO DE “EL PAÍS” MOSTRANDO UN PARLAMENTO FRAGMENTADÍSIMO

Por eso yo espero que Pedro Sánchez piense en España. Y que lo haga también Pablo Casado, que es el otro titular de la noche; consigue sacar al PP del Knock out en el que entró en los comicios de abril. Al líder popular todavía le huelen los pómulos a vaselina, pero el PP vuelve a ser el claro líder de la oposición y puede plantear a Sánchez un pacto de Estado para salir del bloqueo.

ESCAÑOS CARÍSIMOS Y BARATÍSIMOS

Que, si uno lo piensa, podrían ya de paso aprovechar el acuerdo e ir a por un cambio de la Ley electoral que acabe con el absurdo de que a unos partidos les cueste cada escaño 19.000 votos (Teruel Existe) y a otros 163.000 (Ciudadanos). Las cifras son tremendas aunque precisamente PP y PSOE no son los más perjudicados por este reparto; a los populares cada escaño les cuesta 57.000 votos y, a los socialistas, 56.000.

No sé a ustedes, pero ayer a mí, francamente, me tocaba bastante la moral ver, cada dos por tres, interrumpida la tertulia de TVE para dar paso a diferentes formaciones políticas nacionalistas que habían conseguido escaños. Y allí, mientras daban brincos de alegría, ofrecían discursos retando de diferentes maneras al Estado y a nuestra Constitución.

Así que espero que les dé por la Grandeza. Anoche Pedrojota se puso pesadísimo en TVE, pero creo que tiene razón. La única solución a esto es un pacto a la alemana o a la italiana y que Pedro Sánchez se coja de la mano de Casado y, ambos, den un gobierno estable a España.

PACTAR NO ES AMAR

Todo lo que no sea eso, creo que nos va a conducir, de nuevo, antes o después, a otras elecciones generales y, ciertamente, no sé si nos lo podemos permitir. Y para eso va a tocar ceder, dialogar, ponerse de acuerdo y aceptar que lo que han querido los españoles, claramente, es que pactéis. El problema es que yo tengo la sensación de que Pedro Sánchez no busca un socio, sino alguien que le dé los votos sin pedirle nada a cambio. Y eso solo puedes reclamarlo si tienes la visión de la vida sencilla y desacomplejada de mi hija Macarena a los 5 años.

Llegó un día de la guardería y nos dijo: “He conocido a un niño que me gusta mucho. Es monísimo, le gusta sentarse a mi lado y me obedece en todo”. Y, ya lo siento por nuestro primer ministro, pero, por muy guapo que sea, no creo que vaya a encontrar a ningún líder político tan rendido de amor incondicional como aquel primer novio de mi hija.

DEMASIADO HOMOSEXUAL

Tranquilos. No me ha salido el gen atapuercensis. Estoy escribiendo en el titular de esta Cabra una frase que a nadie se le ocurriría decir hoy en una entrevista de trabajo a un candidato: “Lo siento, es usted demasiado homosexual”.

Tampoco nos imaginamos a ningún director de Recursos Humanos decirle a nadie que queda fuera de un proceso de selección por ser demasiado mujer, excesivamente negro, demasiado judío o por ser excesivamente del PP. O de Podemos.

Pero sí hemos aceptado todos que se diga en reuniones e, incluso, en medio de una entrevista: “es usted demasiado mayor para el puesto”. Afortunadamente nos resultan inaceptables las discriminaciones por razón de sexo, religión, opinión o raza, pero no nos parece mal que a alguien se le rechace, se le discrimine o se le despida por haber cumplido un número excesivo de años.

EXPERIENCIA Y BUEN PERIODISMO

No sé en sus profesiones, pero, en la mía, los años te dan un poso, un conocimiento, una serie de experiencias que son imprescindibles a la hora de saber por dónde puede ir una noticia, cómo afrontar una entrevista a un personaje escurridizo, cómo valorar un hecho aparentemente aislado o prever si algo que está en el aire puede caer de un modo o de otro.

Precisamente, desde mi punto de vista, el gran cáncer de las redacciones de hoy es que faltan esos referentes con experiencia que puedan decir a los jóvenes llenos de talento, empuje y entusiasmo: “¡Cuidado! No te creas lo primero que veas, ni lo primero que escuches.”

Imagino que muchos de ustedes lo habrán padecido en carne propia o ajena. Hace unos días, una amiga se quejaba de que, en un proceso de selección, la persona con la que hablaba le dijo, sin ningún tipo de reparo, que era “demasiado mayor para el puesto”.

Y, claro, uno acepta que eso pueda pasar si el empleo en cuestión es para hacer de Pippi Calzaslargas en un remake. Lógicamente, si llega una actriz de 36 años se le podrá decir que es demasiado mayor para el puesto porque Pippi tenía 10. Pero quitando este ejemplo chorra, no se me ocurren muchos más supuestos en los que alguien pueda ser discriminado por razón de edad.

CON 50 ERES UN ABUELO

Sin embargo, constantemente vemos a personas de 52, 54, 58 años que son despedidas o pre-jubiladas. O esa sensación que tienen muchos cincuentones y cincuentonas en sus trabajos: “es que parece que somos invisibles, coño”, se quejaba una buena amiga hace poco en una cena. En unos casos, ese ninguneo o esos despidos y prejubilaciones obedecen a motivos puramente económicos, pero, en otros muchos casos, se trata de un prejuicio que nos conduce a pensar que la cana es sinónimo de desgaste, de caducidad o de obsolescencia.

Es cierto que hay muchos que llegan a los 50 como si tuvieran 85, pero hay innumerables personas que confiesan, como yo, que a los 55 tienen las mismas ganas, la misma creatividad y el mismo empuje que cuando tenían 30. Y, además, con una cantidad de experiencia en el lomo que nos hace, claramente, mejores hoy que entonces. La riqueza no está en la juventud. Está en la mezcla. Yo estoy ahora mismo montando un equipo. Y la tercera parte somos mayores de 50. Tenemos otro tercio en torno a los 40 y otros tantos que rondan los 25-30. Y ese es el quid. La buena mezcla. ¿Sería mejor nuestra redacción solo con chavales de 30? No lo creo. Como no creo que fuera mejor solo con gente de 50.

PREJUICIOS TONTOS

Los prejuicios. Qué daño hacen. Yo, por ejemplo, no conozco de nada a Leticia Dolera. La primera vez que oí hablar (mal) de ella fue hace unos meses con la movida de que, supuestamente, había despedido a una actriz por estar embarazada. La cuestión es que, con todo aquello que se organizó, hubo una corriente bestial de antipatía hacia esta mujer, que acabó creando en mí un rechazo contra un personaje del que no sabía nada. Mis hijas, cuando digo esto, me miran como si fuera un marciano porque la tal Dolera es, aparte de una magnífica actriz, una creadora y una influencer con más de 170.000 seguidores en Instagram.

A lo que voy es a que hace una semana estábamos mi mujer y yo buscando alguna serie para ver y nuestra tele nos sugirió que viésemos la serie de esta moza. Y yo le dije a mi cónyuja que mejor viéramos otra, que esta Dolera me daba una pereza cósmica. Y nos pusimos a ver una peli. Pero, hete aquí, que al día siguiente volvemos a buscar algo que ver y pasamos el cursor por la serie de la Dolera, que se llama “Vida Perfecta”. Y me dijo mi mujer: “me ha contado mi madre que ha visto la serie y que es buenísima”.

Con cierta pesadumbre, lo reconozco, decidimos comenzar a verla y no saben lo que me alegro. Es magnífica. Luego miras y te das cuenta de que eres un paleto integral y de que a la serie le han dado premios en Cannes y en San Sebastián (lamento mi incultura). Pero, más allá de los premios, es que la serie es excelente. Muy buen guión, unas actrices principales extraordinarias (la tal Aixa Villagrán me parece descomunal) y una manera de narrar original y llena de sorpresas. Y yo estuve a punto de ni siquiera verla si no hubiera sido por mi suegra. Para que luego digan de las madres políticas… Que ese es otro prejuicio…

LA MAGNÍFICA AIXA VILLGRÁN

CARTEL ANUNCIADOR DE LA SERIE DE LA DOLERA

En fin. Que está claro que uno no debe prejuzgar, salvo que haya un motivo científico para hacerlo. Me contó hace décadas un amigo de la juventud una anécdota de un presbítero que acudió al médico, en los años 50, aquejado de algún mal en los genitales. Mientras el doctor reconocía el aparato (no) reproductor, el clérigo iba diciendo: “Pues mire, doctor, no sé si lo he pillado en un retrete público o en los baños de nuestra residencia. Es extrañísimo…” Y el médico, con la calma que da la certeza del conocimiento, le respondió: “No sé si ha sido en un baño, en un retrete, en una cama, en un sofá o en el banco de un parque. Lo que sí sé, Eminencia, es que, en todos esos sitios, ha sido follando.”

DIRÍGETE HACIA EL SUROESTE

La tía del Waze debe pensar que soy el puto Marco Polo. “Dirígete hacia el suroeste” me dice con frecuencia, como pensando, imagino, que tengo un astrolabio en el salpicadero, que voy con las cartas de navegación en el asiento del copiloto, o que me oriento por las estrellas. O por la posición del sol.

Lo malo es encontrar el sol cuando estás saliendo del parking de un edificio de 25 plantas en el centro de Madrid. Y, claro, salvo que tu coche sea de los que te pone si vas al Norte o al Oeste, lo normal es que, al oír esta frase, uno se acuerde de la madre de la locutora y del padre del que inventó Waze. Porque son de esas frases vacías que ahora están tan de moda.

¡Cuántas empresas hablan de poner “al cliente en el centro” y, cuando eres el cliente, te das cuenta de que te quieren poner en el centro para apuntar mejor con la parte final de sus respectivos cólones y cagarse justo encima de tu cabeza.

LA IMPORTANCIA DE LOS VALORES

O aquellos que hablan de la importancia de los valores y, en cuanto pueden, se pasan esos valores por la entrepierna. O, peor, por la cuenta de resultados. Anteayer estuve en la escuela ISDI en una conferencia interesantísima de un gurú del liderazgo. Se llama Rajeev Peshawaria y nos dio una visión diferente sobre los líderes que hoy necesita el mundo.

RAJEEV PESHAWARIA HABLANDO EN ISDI SOBRE EL NUEVO LIDERAZGO

Y nos hablaba de energía, de los que no se rinden, de los que son capaces de vencer la resistencia al cambio transmitiendo su fuerza a los demás y, sobre todo, hablaba de los valores del líder y de la necesidad de que esos valores formen parte del espíritu de la empresa. Y viceversa. Rajeev decía que, hoy, millones de clientes tienen en cuenta esos valores a la hora de elegir un producto y que, las compañías que no se den cuenta de eso, probablemente estén cavando su tumba sin saberlo.

PUBLICIDAD DE CASAS DE APUESTAS EN EL BERNABÉU

Y anoche pensaba en eso cada vez que veía, en los cartelones que rodean el césped del Bernabéu, una invitación a que los 50.000 que estábamos allí, incluidos los niños, apostáramos en Codere, que es la Casa de Apuestas Oficial del Real Madrid.

No creo que haya ningún equipo del mundo que haya hablado tanto de los valores como el Real Madrid. A Florentino y a todo su equipo de marketing se les ha llenado la boca con los valores del madridismo; ese señorío y ese blablablá que nos convierte, al club y a sus seguidores, en personas especiales por el hecho de ser del Madrid.

Y no entiendo que no se les caiga la cara de vergüenza al estar animando a sus seguidores menores de edad a apostar “en 2.500 locales o a través de tu teléfono móvil en la casa de apuestas oficial del Real Madrid”. Y todo esto acompañado de una foto de varios de los jugadores principales de la plantilla.

LA PUBLICIDAD DE CODERE SIN NINGUNA ADVERTENCIA PARA MENORES

¿JUGAR CON RESPONSABILIDAD?

Ya me pasó cuando Bwin fue la publicidad principal de la camiseta madridista, pero el concepto “casa de apuestas oficial” del Real Madrid, a mí me generó anoche un malestar estomacal del que aún no me he repuesto. Y eso que lo he debido ver 100 veces. Pero ayer me fijé especialmente en esto. Sobre todo porque, cuando hay anuncios audiovisuales, siempre se suelta esa coletilla o ese rotulinchi exculpador que te invita a jugar con responsabilidad y que te dice que los menores no pueden apostar.

Pero ayer era una publicidad estática de esas que van apareciendo en los fondos y en las bandas del campo y en las que no hay ni una sola referencia a responsabilidad ni a menores.

Esa misma vergüenza la llevo sintiendo unos años, cada vez que veo a algún compañero mío haciendo anuncios de casas de apuestas sin tener en cuenta que la ludopatía relacionada con las apuestas está en un crecimiento exponencial, principalmente, entre la gente más joven.

Yo padecí un conflicto moral tremendo hace unos años cuando estuve a punto de hacer un programa con apuestas. Yo iba a ser el presentador, pero, además, mi empresa iba a aparecer como co-productora del formato. Estábamos sin actividad en la empresa y eran aquellos años horribles de la crisis y yo no paraba de inventarme auto-excusas para hacer el programa sin una piedra pesadísima sobre mi conciencia.

Cuando, finalmente, no salió el programa adelante, juro que me alivió porque, si lo hubiera hecho, no podría hoy estar, por ejemplo, escribiendo esto. Porque me sentía como el autor de aquella frase atribuida a Groucho Marx; “Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros”.

PUBLICIDAD DE CRÉDITOS RÁPIDOS

Unos años antes de aquello, me ofrecieron hacer una publicidad (muy bien pagada por cierto) de una empresa de créditos rápidos. Y ahí dije un no rotundo. Sin posibilidad de discusión. Puede que sean empresas llenas de valores, pero a mí me espantan esas ofertas de créditos rápidos con condiciones leoninas. Sin preguntas. Que adivinen ustedes quiénes son los que los piden. Gente pobre a la que un banco no les da ni la hora y, cuando tienen un apretón económico, solo pueden acudir a esa especie de usura legalizada que son los créditos rápidos.

Seguramente haya muchos que piensen que soy un exagerado y que no es lo mismo una cosa que la otra, pero a mí no se me quita la vergüenza de ver que a mi equipo lo patrocina una casa de apuestas.

Por cierto, que se me acaba la Cabra y no quería terminar sin decir que he visto la peli de Amenábar sobre Unamuno. Además de parecerme una magnífica película, me conmovió ver lo actual que es la petición del escritor a todos para que dejemos de estar lanzándonos mierda desde uno y otro bando. Ya que han sacado a Franco de su tumba, a ver si somos capaces de sacarnos a nosotros mismos de nuestras trincheras.

VOTEMOS DE UNA VEZ

La verdad es que querría haber dicho “votemos de una puta vez”, pero me parecía excesivamente grueso para el titular de cualquier artículo. Y luego los algoritmos, el Zuckerberg y las madres que los parieron, lo mismo me colocan como contenido no adecuado.

Aunque pensándolo bien, quizás para muchos de los que lean hoy esta Cabra, este sea un contenido no adecuado. Porque yo estoy realmente cansado del tema de Cataluña. Hasta los huevos. He pasado en los últimos años por todo tipo de estados de ánimo, pero hoy se me mezclan, a partes iguales, la hartura y la preocupación. Mucha preocupación.

Porque no sé ustedes, pero yo creo que Cataluña, esta vez sí, ha llegado a ese callejón sin salida lleno de gatos en celo del que hablaba yo en una Cabra hace 5 años y medio. Puede que consigas llegar al final de callejón, pero va a ser complicado que salgas. Y, desde luego, si sales, vas a volver con arañazos hasta en el cielo de la boca.

Y ahí estamos. Porque me resulta deprimente ver cómo ha calado el mensaje que, desde hace años, les han ido soltando en las escuelas catalanas. Cómo la manipulación de los medios (TV3 es hoy lo más parecido a una televisión de dictadura comunista o fascista) les ha salido mejor que a Hitler, Franco o Stalin, por poner ejemplos de dictadores que usaron los medios a su servicio.

TRES POPULISTAS QUE SUPIERON UTILIZAR LOS MEDIOS A SU FAVOR

No estoy diciendo que en Cataluña haya hoy una dictadura. Dios me libre. Pero sí creo que en el independentismo, especialmente en los últimos 7 años, hay numerosísimos tics de esos que utilizan los líderes populistas que acaban conduciendo a sus pueblos a la gloria. Discursos trufados de mentiras o de manipulaciones grotescas. Control de la televisión más vista. Ridiculización del que no opina como tú. Exposición de banderas, de manera que, si no la muestras, no eres de los fetén…

Ayer me sobrecogía al ver a tantos y tantos niños y jóvenes bien instruidos participar en las festivas y pacíficas marchas hacia Barcelona. Porque pocas mentes son más proclives a recibir un mensaje victimista lleno de gloria como un alma púber o adolescente.

Dale un ideal a un chaval de 15 años y será capaz de matar y de dejarse matar por él. Y estos irresponsables llevan dándoles ese ideal desde hace años; Espanya nos quitó la patria, luego nos robó y hoy no nos deja vivir en libertad. Y es muy difícil ahora revertir esto. Yo lo veo imposible.

Y Dios no quiera que los enfrentamientos de estos días nos den un primer muerto, porque una muerte en cualquiera de los dos bandos nos puede poner en un escenario desconocido. Ya hemos tenido un muerto que, si se hubiera producido entre las filas de los independentistas habría sido utilizado. Pero no. Fue un turista al que le dio un paro cardíaco en el Aeropuerto de El Prat mientras estaba siendo sitiado por la turba.

Los médicos se apresuraron a decir que el óbito no había tenido nada que ver con los disturbios, pero si el muerto hubiera caído del lado de los manifestantes, habría que haber oído los lamentos en TV3 y las declaraciones dolidas de esos políticos que tan magníficamente adoptan el papel de víctimas de un estado fascista.

Porque ellos ahí siguen con su mantra de sentencia injusta. De venganza. Apoyados además por iconos catalanes como Xavi o Guardiola que hizo el otro día un discurso que parecía Martin Luther King diciendo “I have a dream”.

GUARDIOLA PIDIENDO AYUDA INTERNACIONAL PARA RESOLVER EL “CONFLICTO”

Porque ellos se sienten así. Los líderes independentistas catalanes no se parecen a Tejero, Milans o Armada. No. Son la versión moderna de Gandhi, Luther King y Mandela. Y cuando uno tiene una visión tan elevada de sus líderes, vete tú a contarles que lo normal, si te pasas la Ley por la bolsa escrotal, es que acabes en el trullo.

TWEET CRUZADO ENTRE PARTIDARIOS Y DETRACTORES DE LA SENTENCIA DEL PROCÈS

Por eso creo que esto no tiene arreglo. Personas inteligentes y tontas. Gente con pasta, de clase media y pobres. Niños y ancianos. Adolescentes y personas de mediana edad. Gentes de ciudad y de pueblos. Cuando uno mira las manifestaciones (hablo de las pacíficas) se da cuenta de que esa ensoñación de que Espanya les roba y que hay un mundo mejor con la independencia, ha calado de manera brutal. Y yo no veo el modo de repararlo.

¿Diálogo? ¿Con quién y sobre qué? ¿Cuáles pueden ser las reivindicaciones llegados a este punto? ¿Más autogobierno? ¿Otro reparto del dinero? ¿Un trato diferente al de otras autonomías? Ni de coña. Cuando te han estado dando nación a cucharaditas, de manera constante, durante años, no le vengas ahora al niño a darle autonomía.

IMAGEN QUE CIRCULA POR WASSAP DE UNA ENTREVISTA QUE PJ RAMÍREZ HIZO A ZP HACE 13 AÑOS

Y, entonces, ¿qué hacemos? A mí lo único que se me ocurre es asumir que Cataluña va a dejar de ser España. Y visto que cambiar la Constitución va a ser complicado, yo haría un referéndum nacional (me refiero a nacional de España) y le preguntaría a la gente si quieren que Cataluña sea independiente. Porque creo que es posible que saliera que Sí.

Yo creo que no tiene sentido seguir alargando esto. Tanto que hablamos del daño que le haría a España que Cataluña se fuera. No creo que ese daño fuera mayor que el que nos lleva haciendo esta letanía constante desde hace 7 años y, sobre todo, desde el 1 de octubre de 2017. Daño económico. Daño a la reputación de España y de Cataluña. Daño al ambiente social. Daño a muchas relaciones de familia y amigos.

Y a mí no creo que me cambiara la vida. Aunque nos están poniendo difícil que les tengamos afecto, yo seguiré pensando en Cataluña como un lugar agradable al que ir y tendré más cariño siempre a los catalanes que, es un poner, a los italianos. Pero cualquier cosa será mejor que estar como estamos.

Así que votemos, coño. Y si sale que sí, dejemos que Cataluña se vaya, aunque no sé si ellos mismos se creen, de verdad, que van a estar mejor fuera que dentro.

¿DÓNDE ESTÁ ARTUR MAS?

¿Y dónde está Artur Mas? Porque se acabó. Ya está. Tenemos Sentencia del Procès. Menos dura de lo que algunos querían y mucho más dura, dolorosa y cargada de realidad de lo que pretendían los irresponsables que metieron a Cataluña y a España en este delirio.

Y no estoy contento. No me gusta que manden a nadie 9, 10, 11, 12 o 13 años a prisión. Pero estoy con una cierta sensación de tranquilidad. De ver que nuestro país funciona, que nuestro Estado de Derecho es más fuerte que los que intentaron quebrantarlo. Aunque sea deprimente ver las calles de Barcelona y de otras provincias catalanas llenas de gente pidiendo “LLibertat” como si estuvieran en la Cataluña de 1950.

CARTEL ELECTORAL DE ARTUR MAS, PIDIENDO AYUDA AL PUEBLO PARA “EL GRAN REPTE”

Así que, insisto: ¿Dónde está Artur Mas? Porque ayer, cuando vi a todos estos mártires por la causa independentista dándose cuenta de que se habían acabado las tonterías, me acordaba del Gran Irresponsable. Y me preguntaba cómo ha salido indemne el muñidor de todo este delirio; el que abrió la puerta al Tsunami. Es curioso que, cuando en algunos delitos se acepta la existencia de autores intelectuales, en este de sedición no haya habido nadie que se haya acordado, judicialmente hablando, del hombre que dinamitó CiU, Cataluña y, en parte, España.

Porque ayer escuché a varios políticos y ciudadanos catalanes criticar la Sentencia diciendo que iba a generar división. Que hay que tener un fino humor para decir eso sin reírse. Porque Cataluña lleva ya unos años literalmente partida por la mitad. Y puede que los que han gestionado la cosa desde Madrid no hayan estado muy brillantes, pero los que estaban gobernando en Cataluña llevaban echando gasolina al fuego desde hace siete años. Y, hace un par de años, provocaron una explosión descomunal.

Porque, ¿Cómo se supone que debería haber reaccionado el Estado al desvarío de Puigdemont y los suyos? El Parlament en rebeldía. Diversos políticos animando al pueblo catalán a la desobediencia civil. Varias asociaciones convocando a la gente en las calles para reclamar la Independencia. Y, en el clímax del delirio, Puigdemont declarando la Independencia, pero solo con la puntita.

Iglesias, por ejemplo, decía ayer que todo esto demostraba que la judicialización de la política no servía para nada. Pero lo que habría que preguntarse es si cree él que habría que haber dejado sin respuesta esa infantilización de la política, ese arrebato adolescente en el que ERC, la CUP, JxCat… embarcaron a cientos de miles (¿o millones?) de catalanes.

Está muy bien jugar a ser Martin Luther King en las Asambleas de la Facul en las que, como mucho, lo que puedes es perder un curso y que tu padre te pegue una colleja en el mes de junio. Pero cuando haces todo esto al frente de un gobierno, presidiendo un Parlamento autonómico o siendo el líder de un partido político, no puedes llamar a la desobediencia civil y, cuando tienes montado el tiberio, decir: “que noooo, que noooo, que era bromaaaa”.

Ese ha sido uno de los problemas del Procès. Se les ha llenado la boca de conceptos gloriosos. Cansa oír a sus líderes hablar de libertad, de democracia, de derecho a decidir, de la voluntad de un pueblo… cuando, lo que están haciendo, es algo tan simple y tan zafio como pasarse la Ley por los mismísimos cojones. Y están pisoteando esa libertad, esa democracia, ese derecho a decidir y esa voluntad de la otra mitad del pueblo catalán que no opina como ellos. Pero los indepés insisten en hablar de toooodos los catalanes y las catalanas, como si no hubiera cientos de miles (o millones) que no quieren que Cataluña sea independiente.

Porque, cuando ayer hablaban muchos de diálogo, ¿A qué se refieren exactamente? ¿Con quién? Y, sobre todo, ¿De qué tenemos que hablar? Los que hoy invocan el “Tsunami democratic” se olvidan de que los catalanes, en los últimos 9 años, han votado 4 veces al Parlament en urnas de verdad, no como en aquellas del “mierderéndum”. Y ahí es donde se supone que hablan los pueblos.

Pero no. Queda mucho mejor sentirse Mahatma Gandhi y soltar frases como la de Rufián que aseguró que la Sentencia había acabado con la democracia y que era la mayor agresión contra Cataluña desde el juicio a Companys en 1940.

No, Rufián. Esto es la Ley. Y la Ley, aunque se os olvide, es la base de la Democracia y de la convivencia en un país en el que tenemos una Constitución y un Estado de Derecho aceptados por todos los países de nuestro entorno. La mayor agresión contra Cataluña la habéis hecho vosotros.

Lo peor que le ha pasado a Cataluña es haber sido gobernada por un desequilibrado mental como Artur Mas que, viendo que perdía peso político y adivinando que se les acababa la enorme teta de la que mamó CiU durante décadas, nos metió en este desastre.

ARTUR MAS Y LOS OTROS DOS TENORES QUE HAN LLEVADO A CATALUÑA AL DESASTRE

Y luego vinieron otros, por desgracia para Cataluña, no mejores. No parece que Puigdemont sea un lumbreras y, sin duda, Torra no es, tampoco, el más espabilado de su pueblo, pero en manos de estos mentecatos ha estado Cataluña en el último tiempo. Quizás viendo la foto de los tres juntos se entiendan muchas cosas porque yo, sinceramente, si pienso en que cualquiera de ellos pudiera ser el marido de una de mis hijas, se me sobrecogen todos los pelillos testiculares.

 

LAS COSAS DE LA MUERTE

Escribo esta Cabra desde un tren que me lleva a Málaga. Ayer murió mi tía María Rosa, una de las hermanas pequeñas de mi padre y, como me pasa siempre que se muere alguien de mi familia, siento otra vez aquel vacío que sentí cuando mis padres se trasladaron de Málaga a Madrid en el año 1975.

No digo que yo no haya tenido una vida feliz en Madrid. Todo lo contrario. Pero creo que ese movimiento familiar, esa migración que ahora está tan de moda, a mí me dejó un duelo que se me remueve cada vez que pasa algo en mi tierra. Y, si lo que sucede es que muere alguien tan querido, pues ese duelo es más dolor.

Mi tía Mª Rosa era la tía soltera que hay en muchas familias. Una mujer arrebatadoramente buena, generosa, sentimental, graciosa… Tenía su puntito de mala leche, que no sé si es más García o más Hirschfeld, pero siempre que la visitabas te daba la sensación de que eras el tío más guapo, más “grasioso”, más apuesto, más inteligente y mejor persona que había sobre la tierra. Y nos hacía sentir así a todos sus sobrinos, aunque tenía especial predilección por los 4 hijos de su hermana Mª Luisa, su melliza.

La tía Mª Rosa, durante unos años, se convirtió, en cierto modo, en un personaje de Noche de Impacto un programa que presentaba yo en Antena 3. Un día hablando de ella con el gran guionista Fernando del Moral, le conté alguna anécdota de mi tía de esas de descojonarse. Fernando me propuso que la convirtiéramos en un personaje flotante del programa y, cada semana, la metíamos en alguna entradilla citando una de sus presuntas sentencias, imaginando cómo ella habría reaccionado ante tal o cual cosa o, directamente, inventándonos tontadas delirantes.

Ella reaccionó con un sentido del humor admirable al “cashondeo” de su sobrino y, durante unos años, tuvo que aguantar las coñas de los amigos, vecinos y clientes de la Caja que, cada dos por tres le preguntaban si era ella y si eran ciertas las soplapolleces que yo decía por la tele.

El lunes, cuando me enteré de la muerte de Pepe Oneto, pensaba en la mala suerte que había tenido él y la buena de mi tía. Y reflexionaba sobre lo frágiles que somos. Pepe murió el día 7 después de dos meses en un hospital luchando contra una septicemia. A mi tía la ingresaron hace 3 semanas, gravísima, exactamente por lo mismo y, aunque nadie daba un duro por ella, había conseguido superar la fase crítica y estaba empezando a recuperarse. Anteayer por la mañana estábamos toda la familia dando gracias porque parecía que le iban a dar el alta en la UVI. Pero por la tarde empeoró y, en la madrugada de ayer, se murió. Así. ¡Pop!

Y cuando se muere gente, sea cercana o lejana, en los funerales y velatorios, se oyen frases hechas y huecas de “no somos nadie”, “es que estás y, de repente, no estás”, “hay que disfrutar de la vida, porque son dos ratos”. Pero nos dura esa disposición optimista lo que tarda en pasársenos la congoja y la impresión de los primeros días. Luego volvemos a no mirar más allá de nuestra nariz, a llevar los ojos clavados en el móvil estemos donde estemos, con la prisa de siempre y dejando que “las cosas de la vida” nos impidan darnos cuenta de lo cerca que tenemos “las cosas de la muerte”.

Coño. Me está quedando esto como un mensaje desolador. Y no quería. Porque, sin duda, el recuerdo de mi tía me hace sonreír y me hará sonreír durante mucho tiempo, aunque ahora mismo tenga una pena muy gorda encima.

Y también guardaré buen recuerdo de Pepe Oneto, que fue un buen jefe para mí. Entró en la redacción de noticias de Antena 3 cuando yo presentaba el informativo de las 7 de la mañana y me apoyó, me animó y no puso ningún reparo cuando me sacaron de informativos para empezar a hacer programas.

Nunca tuve con él, luego, una amistad muy cercana, pero siempre que nos veíamos nos tratábamos con el afecto del subordinado al jefe que no necesita estar recordándote que es el jefe, sencillamente, porque es muy bueno haciendo lo mismo que haces tú.

Se van ambos en una semana que daba para escribir 25 Cabras, aunque no sabría por dónde arrancar. Porque no habría sabido si centrarme en el suicidio político de Albert Rivera, en la pre-post campaña de Pedro, el Benévolo, en lo de la película de Amenábar (que voy a ser tan rojillo de ir a verla) o en si mañana, definitivamente, el gobierno va a sacar a Franco de su tumba.

MEME GLORIOSO SOBRE LA EXHUMACIÓN DE FRANCO

Sin embargo tenía casi decidido escribir sobre una especie que abunda en los entornos de los partidos políticos. Los asentidores.

VARIOS ASENTIDORES DE SÁNCHEZ Y, ABAJO, DE CASADO

Se me estaba acabando ya la Cabra y no quería dejar de hablar de ellos porque me tienen maravillado. Son esos hombres y esas mujeres que están colocados en los mítines justo detrás del orador o en la primera fila del patio de butacas. También aparecen cuando a un líder político le hacen una entrevista de esas en medio de un pasillo o en una calle. Normalmente, detrás del personaje hay siempre dos o tres pelotillas que miran con embeleso al líder y que asienten como si lo que estuviese diciendo alterara, de manera muy novedosa y trascendental, las Leyes de la Física.

Pero no es eso. Da igual. Ya puede estar diciendo el líder una memez sin sentido, o estar ciscándose en los principios más sagrados del que asiente, que, si estás en plano, tienes que mover la cabeza de arriba a abajo y poner cara de “¡Coño!, ¡qué razón tiene!”. No sea que luego se te vea en el Telediario no siendo lo suficientemente entusiasta en el apoyo o, como el muchacho que cierra esta Cabra, jodiendo el plano del líder con una camiseta de apoyo al gran Coco contemporáneo de Occidente.

MUCHACHO AL FONDO EN UN MITIN DEL PRESIDENTE ASTURIANO ADRIÁN BARBÓN

EL BUCLE

Pues seguimos como cuando Larra, o cuando Forges, que es mucho más cercano. El espanto de entrar en el bucle con el “Vuelva usted mañana” o el “¿Ha pedido cita para negarse?” sigue vigente en nuestra burocracia. Y no es solo un problema de funcionarios, que en muchas ocasiones lo es, sino de la estructura misma del sistema.

Les voy a contar el bucle delirante en el que hemos entrado en mi familia. Nosotros somos familia numerosa. Tres hijos que hemos aportado al futuro sistema de pensiones. No crean ustedes que eso de ser familia numerosa es un festival de descuentos y ventajas. No. Hay algunas cosillas, rebajas en el transporte público, en las matrículas escolares y universitarias. Y poco más.

Cuando tus hijos van cumpliendo años, te exigen que, para mantenerlos en el carnet de familia numerosa, demuestres que siguen bajo tu techo y que, por ejemplo, están estudiando. Y aquí, Dios Santo, ha comenzado nuestro bucle.

Nuestro hijo Carlos acaba de cumplir 22 años. En esta edad es necesario renovar el carnet que nos caduca el 18 de octubre. Mi hija Paula, la mayor, está a punto de matricularse en una Universidad en un Máster y, lógicamente, cuando haga la matrícula, le van a pedir el carnet de familia numerosa para hacerle el descuento. Y aquí comienza el cachondeo.

Hemos ido a la Comunidad de Madrid a pedir la renovación del título de Familia Numerosa, pero, como Paula tiene 24 años, tenemos que certificar que está estudiando para mantenerla en el carnet. Y entramos en bucle. No podemos matricularla con el descuento, porque carecemos del título. No podemos renovar el título porque carecemos de la matrícula.

Parece de coña, pero no lo es. Y ahí estamos intentando que en la Universidad (que es privada) tengan algo más de correa que en la Administración en la que te dicen que no se puede y que como si te pones a poner a cantar rancheras. Esto de los bucles burocráticos es muy español, pero no crean que somos el único país del mundo en el que los burócratas se convierten en un muro.

En concreto, el burócrata del que les voy a hablar es australiano. Y podríamos cambiar en él la erre de “muro” por una ele y convertir al funcionario oceánico en “mulo”. Porque, el tío, terco era una jartá.

Llegó mi cuñado al aeropuerto de Melbourne. En Australia son muy suyos con el tema de la importación de animales y plantas y de cualquier tipo de alimento. Y, por ejemplo, si vas a entrar en el país con unos zapatos de golf, tienes que declararlo porque los zapatos deben ir absolutamente limpios y sin ningún resto de hierba de otro continente para no contaminar con hongos y otras marranadas los campos de allá. No exagero. Es así.

FORMULARIO EN EL QUE SE DECLARA, POR EJEMPLO, LO DE LOS ZAPATOS

Mi cuñado declaró en el formulario de inmigración que llevaba unos zapatos de golf más limpios que una patena. Y, al llegar a Melbourne, por desgracia, le perdieron la maleta. Después de un rato esperando, fue a “equipajes perdidos” y solicitó la devolución de su maleta. Con la depre que provocan estas cosas, sobre todo si estás a 17.000 kilómetros de tu casa, se fue hacia la salida con ambos rabos entre las piernas. Y ahí comenzó “the Australian loop”, que es como se debe decir bucle en australiano…

El funcionario de inmigración le pidió el formulario y, al ver que mi cuñado declaraba que llevaba unos zapatos de golf le pidió, por favor, que se los mostrara. Mi cuñado le explicó que acababan de perderle la maleta y que no podía enseñarle ni los zapatos, ni unos bonitos calzoncillos con remates de jaretitas monísimos que se acababa de comprar. Bueno; esto no lo dijo. Pero lo pensó.

El funcionario miró de arriba a abajo a mi cuñado y le dijo: “¿Sabe usted que ha mentido en un formulario oficial de inmigración?” Después del preceptivo silencio para asumir la frase, mi pobre cuñado le dijo, por si no lo había captado: “Mire; es que me ha desaparecido la maleta en el vuelo, tal y como certifica este documento”. Pero, oigan, que ni caso. Que el funcionario australiano se relamió y le dijo: “¿Es usted consciente de que la multa por mentir en inmigración es de 10.000$ australianos (unos 6.500€)?

Mi cuñado, que no es que sea precisamente Mahatma Gandhi, ahí ya debió ponerse de color morado y estuvo un rato discutiendo con el funcionario aduanero. Cuando se dio cuenta de que aquello podía acabar malamente, solicitó la presencia de un superior. Por suerte para él, el supervisor (que acudió a ritmo de Koala con artrosis) no era tan subnormal como el agente y dejó que mi cuñado se fuera al hotel a lamerse las heridas que le había dejado la burocracia australiana en la espalda.

En fin. Que no consuela que haya bucles burocráticos también allende los mares, pero viajar no solo ayuda a quitarse el nacionalismo, sino a darse cuenta de que por muchas cosas malas que tengamos, a veces también fuera tienen lo suyo. Que pensamos que fuera de casa todo es mejor y más emocionante. Eso le pasó a mi hijo Carlillos, por ejemplo, en su primer viaje sin la familia cuando tenía 3 años; ¡a una Granja Escuela!.

No sé qué le habían contado en el cole, ni qué imaginaba él sobre el lugar al que le llevaban, pero sin que nos diéramos cuenta, metió en su equipaje algo que no formaba parte de la lista de necesidades. Cuando regresó de la Granja Escuela con su chorizo incomible, su ropa llena de churretes, un cenicero de barro y un pan más duro que una piedra, sacó de la mochila su pistola. Y con una voz entre aliviada y triste la soltó sobre el suelo de su cuarto: “Pues nada. No había leones”.

CARLILLOS DEJANDO LAS PISTOLAS POR LOS GUANTES DE HULK

GRETA, LA PASTORCILLA

Pobre Greta Thunberg. Y qué desgracia tiene de que le hayan tocado unos padres que han permitido que su niña se convierta en un icono mundial, en vez de seguir disfrutando de una infancia que, según dijo en su discurso ante la ONU anteayer, le han robado.

Y me dio una especial pena esta semana porque ha coincidido con una feliz celebración familiar; la llegada de mi hija Macarena a la mayoría de edad el pasado lunes. Le hice un vídeo sobre su vida en el que pude comprobar que hoy se me sigue cayendo con ella la baba igual que aquel 23 de septiembre de 2001 en el que le daba su primer beso en el hospital en el que nació.

CON MI HIJA MACARENA RECIÉN NACIDA Y ALGO MÁS CRECIDITA…

Cuando el martes vi las noticias sobre el discurso de la pobre niña sueca, me dio una pena enorme comprobar cómo los habituales de la negación del cambio climático se cebaban con Greta insistiendo en las partes más caricaturizables de su discurso sobreactuado, forzado y dramatizado hasta lo grotesco. Porque prácticamente nadie escuchó el resto del discurso, que estaba bien armado y decía cosas muy sensatas.

Lo absurdo de todo esto, lo insensato, es que estas cosas las esté diciendo una quinceañera a la que, desde hace 2 años, adultos sin escrúpulos han convertido en lo más parecido que he visto a los pastorcillos aquellos que aseguraron que se les había aparecido la Virgen en Fátima. Parece obvio que la pérdida de poder de las religiones en Occidente está llevándonos a sustituir los credos tradicionales por otras creencias que son seguidas con igual fervor por las masas apasionadas. Y ahí podemos incluir de todo: el cambio climático y los que lo niegan, los nacionalismos excluyentes, los del feminismo radical y los que se oponen a las políticas de género, los que creen que hay que acoger al que lo necesita y los que opinan que hay que levantar muros para protegernos.

Ya en Occidente no se quema a nadie en plaza pública por sus ideas o su orientación sexual. Pero sí se quema en la hoguera de la opinión. Y se mata en la guillotina de las redes sociales. Y se tortura en el potro de las noticias falsas y de los bulos. Y en esas nuevas religiones todos buscan a pastorcillos a los que convertir en iconos. Venden mucho mejor las ideas, los credos y cualquier producto niños como los pastorcillos portugueses Lucía de Jesús, Francisco y Jacinta, o como el pobre Joselito, o Marisol o María Isabel, o, en la versión moderna del apocalipsis climático, la pre-desgraciada Greta Thunberg.

Y el martes, cuando pasé por el cuarto de mi hija Macarena para desearle buenas noches, pensé en la suerte que había tenido de poder escapar a una infancia como esa. Yo me pregunto en qué están pensando los padres de esta niña que, ante la ONU, en la parte más criticada de su discurso, decía “me habéis robado mis sueños y mi infancia” y aseguraba que ella “debía estar en el colegio al otro lado del Océano”. Y yo no puedo estar más de acuerdo. Solo que la culpa de que esa niña esté ahí no es de los políticos que no hacen una mierda contra el cambio climático (que tiene razón la pobre), sino unos padres irresponsables.

Unos padres probablemente enloquecidos por la emoción de que su hija sea un icono. Hay progenitores que hacen lo posible porque sus churumbeles, lleguen a ser ídolos del fútbol, el tenis, los toros o la canción y, en esa obsesión de éxito y celebridad, manejan a sus hijos hasta la náusea. Es lo que están haciendo los padres de Greta que, por parecerse aún más a los pastorcillos de Fátima, ha acabado acaparando hasta la atención del Sumo Pontífice.

GRETA THUNBERG EN SU VISITA AL PAPA FRANCISCO

Lo malo de todo esto es que, en el ruido, se nos olvida que, de verdad, estamos haciendo algo mal y que aunque los negacionistas ridiculicen a los alarmistas, cualquiera que sepa algo del clima, te dice que tenemos que proteger más al Planeta. Y debe ser cierto que algo pasa, porque una de las cosas que me hacen pensar que el fin del mundo se acerca es que, cada vez más, la corrección política nos bloquea y nos obliga a hacer auténticas gilipolleces.

Vean la manera en la que arranca la encuesta para el informe anual sobre la profesión periodística, que es un estudio que hace la Asociación de la Prensa para saber cuál es la situación actual del periodismo. Y tiene que ser muy jodida. Porque la primera pregunta es si eres hombre, mujer o si te “defines como no binario”. Que en la vida me habían hecho semejante pregunta.

EL ARRANQUE DE LA ENCUESTA DE LA ASOCIACIÓN DE LA PRENSA

Y, claro, puestos a quedar bien, no entiendo que mis compañeros marginen a los que también pueden sentirse bigénero, trigénero, género fluido o transgénero que son las restantes cosas que puede sentirse la persona que no se identifica ni como varón ni como hembra. Ignoro si es que, dentro del periodismo (que hay gente rara de cojones) son legión los que no se sienten hombre ni mujer, pero no entiendo que nos domine de manera tan tremenda ese intento de quedar bien, o no quedar mal, con cualquier colectivo.

Lo mejor en eso es ser como un par de amigos que van siempre haciendo rimas y, estando con ellos, no puedes decir ninguna palabra que termine en “inco”, “ones”, “otas”… porque te la clavan. Bueno, realmente, no puedes decir ninguna palabra que termine en lo que sea porque son capaces de sacar rimas insospechadas. Ellos, arrancando la encuesta habrían dicho, sin duda: “¿Binario? ¡Agárrame los huevos en el campanario!”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y ¿A QUIÉN COÑO VOTO?

Es la pregunta que, probablemente, se están haciendo más españoles en los últimos días. Ayer estuve presentando un evento y al comienzo, para romper el hielo, me dio por preguntar al auditorio: ¿Cuántos de ustedes NO tienen decidido su voto?

Había desde luego más de 400 personas. Todas ellas eran de una clase socio-económico-cultural media-alta. Y el resultado a mí me pareció muy revelador. Más de la mitad de los que estaban allí levantaron la mano. Luego, ya puestos, pedí a la gente que, a la de tres, gritaran “¡YO!” los que estuvieran cabreados con los políticos. Cuando conté “tres” el grito se debió escuchar en Las Cortes. Y estábamos a unos 10 kilómetros de allí.

Pero no parece que a nuestros políticos les afecte demasiado. Todos ellos ahí siguen, convencidos de que han sido “los otros” los culpables de que estemos otra vez más a punto de ser convocados a las urnas. Y deberían estar preocupados. Todos. Porque estamos abonando el terreno para que nos aparezca uno de esos Mesías que cíclicamente surgen para guiar a sus pueblos a la felicidad.

CHISTE DEL GRAN FORGES QUE VIENE MUY A CUENTO

Como yo sí estoy preocupado y no tengo claras muchas cosas, mejor que decir nada, hoy voy a lanzar unas cuantas preguntas. Les agradeceré mucho que me ayuden a ver algo de luz respondiendo en los comentarios de esta Cabra que está más en el garaje que nunca.

¿No les recordó Pedro Sánchez en su rueda de prensa-mitin del miércoles a Artur Mas cuando disolvió el Parlament en 2012?

¿Recuerdan que Mas tenía 62 diputados y pidió a los catalanes una mayoría más fuerte para liderar “El Gran Repte” y los catalanes le hicieron una peineta dejándole con 50 diputados? ¿Y que, después del hostiazo, en vez de dimitir, se desmelenó y nos metió a todos en el desastre del Procès?

Pedro Sánchez ¿Estaba deseando unas nuevas elecciones? ¿O está verdaderamente fastidiado por no haber conseguido que nadie le apoye?

¿Puede beneficiar a Sánchez el hecho cierto de que vamos a elecciones porque no ha pactado ni con “los que quieren romper España” ni con “los comunistas”?

¿La oferta de Pacto en las últimas horas de Albert Rivera es, como dicen en el PSOE, un enorme paripé después de haberse negado a hablar con Sánchez durante meses? ¿O era una oferta sincera?

¿La mayor parte de los votantes naturales de Albert Rivera están encantados con él, o cabreados como monas?

CIENTOS DE MEMES SOBRE EL VOTO CIRCULAN MOSTRANDO EL ENFADO DE LA GENTE Y EL SENTIDO DEL HUMOR

¿Ha abandonado Albert Rivera el centro izquierda, como dicen sus enemigos? ¿O sigue siendo el referente en el espacio en el que construyó gran parte de su electorado?

¿A quién puede votar hoy una persona de centro-izquierda? ¿A Ciudadanos? ¿O al PSOE?

¿Va a volver a dividirse en tres el voto de derechas? ¿O creen que este cabreo puede beneficiar a la derecha de toda la vida representada por el PP?

¿Retrocederán VOX y Ciudadanos? ¿O se reforzarán?

¿Seguirán castigando los votantes de Unidas Podemos a Pablo Iglesias o volverán a la casa morada aquellos que se fueron al PSOE en las elecciones de abril?

¿Iglesias ha sido, como dice Sánchez, el culpable de todo? ¿O es la cabeza de turco que necesita Sánchez para convencer al electorado de izquierdas de que esto es “O yo, o el caos fascista”?

¿Errejón es una termita de Podemos? ¿Una quintacolumna del PSOE? ¿O va a ser el revulsivo del voto a la izquierda del PSOE?

¿Va a ser Casado el que reúna de nuevo a la derecha en torno al PP o es el que va a llevar al partido de la gaviota a la tumba definitiva?

¿Dónde hay más votos que pescar en la derecha? ¿Por la zona del centro o por la del extremo populista?

¿Dónde hay más votos que pescar en la izquierda? ¿Por la zona del centro o por la del extremo populista?

Y, por continuar con la encuesta que arranqué ayer: ¿Cuántos de ustedes tienen claro lo que van a votar el 10 de noviembre?

Y ya, por desintoxicar, dos preguntas más ligeras,

¿Se va a comer el turrón Zidane?

¿Alguien tiene una receta buena buena de tarta de zanahoria?

Hala. A contestar si son tan amables de echarme un cable para aclararme el pensamiento.

PUES YO SOY SACRISTÁN

Vamos; no piensen que estoy valorando la posibilidad de llegar a la jubilación desde una sacristía. Hablo de la foto que publicó anteayer El País en la que se veía al actor José Sacristán departiendo con la vicepresidenta Carmen Calvo. Según contaba el diario, Sacristán y Calvo se encontraron en la puerta del Teatro Bellas Artes de Madrid y el actor rogó a la Vice: “Poneos de acuerdo, por favor”.

FOTO DE “EL PAÍS” EN LA QUE CARMEN CALVO Y JOSÉ SACRISTÁN CONVERSAN

La que le han liado. Los medios no afines al PSOE han puesto a parir a Sacristán. He llegado a leer que todo es un montaje de El País para favorecer un acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos. Y mis amigos de derechas están que trinan con un actor que, cuando da hostias como panes a UP o al PSOE, es aplaudido unánimemente por esos mismos que hoy le llaman paniaguado, zetaceja y yo qué sé cuántas cosas más.

Porque a José Sacristán se le podrán criticar muchas cosas, pero no creo que nadie pueda decir que ha tenido nunca pelos en la lengua. Y eso que ha llevado barba durante mucho tiempo. Pero, como le pasa a todos los que dicen lo que les sale del bolo, le caen leches de un lado y del otro dependiendo de lo que diga.

A mí, sinceramente, no es que me apasione la idea de un gobierno entre PSOE y UP. Pero creo, como Sacristán, que tienen la obligación de ponerse de acuerdo y evitar, como sea, una previsible y patética repetición de las elecciones. Si finalmente hubiera comicios antes de diciembre, sería la ¡¡¡4ª VEZ EN CINCO AÑOS!!! que los españoles seríamos convocados a las urnas. Y no entiendo que no se les caiga la cara de vergüenza.

No puedo decir que me dé igual el acuerdo. Creo que lo mejor que nos podría pasar es que a Albert Rivera se le quitara la empanada y se diera cuenta de que pactar con Sánchez es casi una obligación moral. Pero a Rivera le ha ocurrido antes de llegar a Moncloa, lo que le sucede a todos los que acceden a la presidencia del Gobierno; que, ensimismados por los pelotas que les rodean, acaban volviéndose medio locos y pierden la conexión con la realidad.

Además, me hace gracia cuando escucho a los de Podemos decirle a Sánchez, y a quien quiera oírles, que un pacto PSOE-Podemos es lo que pide la ciudadanía. Y eso es no saber sumar. Los únicos acuerdos entre dos partidos que dan la mayoría absoluta y estable son el de PSOE-PP (que es una quimera) y el de PSOE-Ciudadanos (que, según Rivera, es quimera también).

Yo no soy sociólogo. Pero tengo la sensación que la ciudadanía lo que quiere es que pacten. No hay más que ver los resultados electorales de los últimos años. Es un grito como el de Sacristán: “¡Poneos de acuerdo!”. Pero yo no sería tan educado como el actor y, en vez de “por favor”, añadiría “por cojones”. Es inaceptable, inasumible, inconcebible y no sé cuántas palabras más que empiezan por “in” y acaban por “ble”, que estos a los que hemos votado nos lleven otra vez a los colegios electorales antes de que acabe el año.

Debo reconocer que yo sigo pensando que, al final, Pedro “El Deseado” saldrá resplandeciente de entre las tinieblas. Y, como el héroe de las pelis de nuestra infancia, como el 7º de Caballería, el Guerrero del Antifaz o el Capitán Trueno (que tiene un aire) aparecerá en el último minuto y nos comunicará que ha llegado a un acuerdo con alguien y que no vamos a elecciones. Y que esta tele-novela de nuestros diputados y diputadas terminará con un beso con lengua apretao. No sé. Igual he visto demasiadas películas épicas este verano. Pero opino que los españoles no nos merecemos una repetición electoral. O igual sí, pero considero que si nuestros políticos nos dejaran llegar a otras elecciones sería para matarlos.

Aunque hay que tener cuidado con estas frases, que luego hay gente que se las toma literalmente y yo, obviamente, no deseo que nadie apiole a nuestros representantes. Lo digo porque, sobre todo los niños, tienen tendencia a tomar las cosas por lo literal. Una tía de mi mujer siempre cuenta una anécdota que sucedió en su familia cuando acababa de nacer su tercer hijo. Era un varón después de dos niñas y estaba toda la familia muy feliz con el alumbramiento, incluidas las hermanas del recién nacido. Pero, claro, el bebé había movido el trono de las dos mayores, especialmente el de la segunda.

Un día en el que el bebé lloraba de manera desesperante, la madre del churumbel, en un momento de fatiga psicólogica extrema bramó: “¡No puedo más con este niño! ¡¡Diosssss!! ¡¡Es pa matarloooo!!”. La más pequeña de las hermanas, la más destronada por el recién nacido, le dijo solícita: “¿Quieres que lo mate, mamá?”

PAULA JUNTO A LA CUNA DE CARLILLOS. NO MUY CONTENTA…

Aunque el campeonato mundial de sutileza tras el destronamiento creo que se lo debería haber llevado mi hija la mayor, Paula, cuando nació nuestro segundo hijo, Carlillos. Era un niño bueno y no había dado excesivos motivos para generar desesperación a su alrededor. Pero un día mi mujer y mi hija salieron de casa y Paula le preguntó a su madre: “¿Y Carlitos con quién se queda?”. Nosotros, en aquel entonces, teníamos a una señora interna viviendo con nosotros y mi mujer le contestó: “Pues con María”. Y Paula, en una propuesta llena de creatividad literaria le sugirió: “¡O con el lobo!”.